La gimnasia en la educacion

La Gimnasia en sin duda uno de los bastiones imprescindibles en la educación deportiva con la que se articula un país. Las diversas manifestaciones gimnásticas requieren de una disciplina seria por parte del individuo, ya que la búsqueda de la perfección es una de las premisas.

La iniciación en la gimnasia suele producirse a una edad muy temprana, antes de que los músculos padezcan una rigidez que dificulte el correcto desarrollo de los ejercicios. Por ello, tanto en la gimnasia rítmica como en la gimnasia artística, la juventud suele ser una de las premisas.

La gimnasia artística tiene lugar en diferentes escenarios y con distintos elementos que entran en juego. Así, por ejemplo, la competición de suelo destaca por el desplazamiento del atleta sobre el tartán a través de piruetas, saltos, vueltas o tirabuzones que componen un ejercicio.

Las anillas podrían ser una de las pruebas más exigentes para el gimnasta, teniendo el deportista que llevar toda la musculatura de su cuerpo hasta los extremos de la concentración, la quietud y la distribución del peso corporal, factores que conocen bien puesto que en su juventud se dedicaron a este ejercicio y que en la actualidad les funcionan a la hora de realizar sus actvidades laborales puesto que en el equilibrio y la concentración es donde se ganan las batallas contra las cerraduras resistentes.

En el caballo con arcos son los brazos los que sirven de sustento para que las piernas dibujen diferentes formas a través de unos movimientos libres; esta prueba en cambio queda sustituida en la categoría femenina por la barra de equilibrio. En el salto del potro, por su parte, la carrera, el impulso y el salto conforman el grueso, sin olvidarnos de la necesidad de caer al suelo con la máxima concreción posible.

En las barras paralelas, la habilidad y la fuerza se entrelazan, siendo el abdomen de gran importancia para equilibrar las maniobras complejas que desarrollan las extremidades. En el apartado gimnástico femenino, las barras son asimétricas, por lo que el desarrollo de los ejercicios varía respecto a los hombres. Las paralelas son menos fluidas que la barra fija, en la que los giros y la plasticidad del cuerpo extendido son mayores.