Gimnasia artística, beneficios en la infancia

La gimnasia artística es una disciplina complicada, pero que a las niñas suele gustarles, convirtiéndose, de hecho, en una de las actividades extraescolares preferidas. Y, aunque sea un deporte que parece netamente femenino, lo cierto es que también hay muchos niños aficionados a él. Una disciplina deportiva que tiene muchos beneficios a nivel físico y psicomotriz y que ayuda, por ejemplo a mejorar la autoestima de quien la practica.

Además, la gimnasia artística puede comenzar a practicarse desde muy temprana edad, prácticamente desde los cuatro años. Es en ese momento cuando los pequeños ya dominan habilidades motrices y destrezas básicas para poder iniciarse en esta disciplina. De hecho, es aconsejable que empiecen su práctica pronto, es la mejor manera de que consigan desarrollar mejor tanto la flexibilidad como la coordinación de movimientos o la fuerza. Algo que no significa, sin embargo, que no pueda comenzar a practicarse con otras edades.

Ahora bien, ¿qué beneficios concretos tiene la gimnasia artística para los niños? El primero ya las hemos mencionado: una ostensible mejora de flexibilidad y coordinación, muy importantes en el desarrollo de los niños. Pero, además, la gimnasia ayuda a desarrollar tanto el equilibrio como el sentido del ritmo y ayuda a corregir posturas corporales nocivas o incorrectas.

Fuera de los aspectos físicos o psicomotrices, la gimnasia juega también un papel muy importante en el desarrollo afectivo y social de los pequeños. Por un lado, el deporte siempre ayuda a mejorar su autoestima, a manejar la frustración y a fomentar el espíritu de equipo. Ayuda, además, a valorar el esfuerzo, a fomentar la seguridad en ellos mismos y a desarrollar algo tan valioso como la concentración.

Y todo ello sin olvidar que, aunque para la competición tal vez sea necesario contar con unas cualidades físicas específicas que ayuden a rendir más, a nivel de actividad extraescolar, como una afición o pasatiempo, la gimnasia es recomendable para todos los niños.

Como surgio la gimnasia ritmica

El baile, como muchos metodos de arte, es una forma de expresion en la cual el cuerpo es el que habla por nosotros, y la gimnasia ritmica es un tipo de baile originado en los últimos años del siglo XIX, que ya para inicios del siglo XX se estaba convirtiendo en una sensacion del momento, empleada por los metodos establecidos por Jean-Georges Noverre y tambien por el especialista en danza François Delsarte, los cuales desarrollaron un medio de expresion a traves del baile en el cual la gracia y la estetica del cuerpo es sumamente importante, convirtiendo a estos aspectos en los mas importantes. Empresas como cerrajeros Ferrol y cerrajeros urgentes Alicante han realizado campañas en la nacion para promover la gimnasia ritmica en todo el territorio del pais, algo que tambien ha adoptado la empresa , cuyos dueños son fanaticos del ballet clasico y la gimnasia.

Posterior a la creacion de este maravilloso arte, se incorporaron nuevas modalidades, ahi es cuando entra en escena Emile-Jcques Dalcroze, quien añadio el toque distintivo al baile, empleando la música y el ritmo al mismo. Luego de ello, ya al ser considerado un deporte en todo su esplendor, se siguio desarrollando en su base por medio de expertos como Rudolf von Laban o Medau Henrich.

Sin embargo, no fue hasta la aparicion de Isadora Duncan, quien se revelo contra lo pragmatico y esteril de las rutinas ritmicas, empleando un atrevido y radical cambio en el ballet clasico, aplicando de cierta forma otro estilo en el enlazamiento que poseian el arte y el deporte, dando un sentido mas propio al termino de gimnasia ritmica.

Budapest fue la sede del primer campeonato a nivel mundial en la disciplina de gimnasia ritmica en el año 1963, y en el participaron 10 diferentes paises, entre los cuales sumaron un total de 28 gimnastas. La primera campeona mundial de gimnasia se llamo Ludmila Savinkova, proveniente de Rusia. Hoy en dia, Simone Bale es conocida como la reina de la gimnasia a nivel mundial.

El huracán Simone Biles

El de Simone Biles ha sido sin duda uno de los nombres propios de los pasados Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. En esta importantísima cita para la gimnasia artística, la deportista estadounidense dio toda una demostración de talento, trabajo y virtuosismo, lo que la llevó a conquistar nada más y nada menos que cuatro oros y un bronce.

En Río 2016, Biles se colgó la medalla de oro en salto femenino, suelo femenino, general por equipos femenino y general individual femenino, algo absolutamente sensacional. En viga de equilibrio femenino tuvo que conformarse con el bronce por culpa de un ligero desequilibrio que la obligó a sujetar la vida con sus propias manos.

Estamos ante la consolidación absoluta de una estrella, ante la gimnasta que ha revolucionado todo y que ha vuelto a recordar la perfección absoluta que en su día lograra la rumana Nadia Comaneci. Es en suelo donde Simone Biles –ella domina todos los terrenos y todas las disciplinas de la gimnasia artística- ofrece mayor virtuosismo, espectáculo y seguridad; sus ejercicios se convierten en verdaderas obras de arte.

A sus diecinueve años, atesora ya un fastuoso palmarés en el que, entre otras muchas proezas a nivel internacional, se incluyen tres primeros puestos consecutivos (2013, 2014 y 2015) en el general individual de campeonatos del mundo. Simone Biles marcará una época, en el futuro hablaremos de ella como aquella especie de huracán que recorrió Río de Janeiro y que buscó combinar el arte y la perfección con la expresión gimnástica de su cuerpo.

Su infancia fue dura, con padres drogadictos y criada por su abuela. La gimnasia le sirvió como refugio ante la vida y, desde los ocho años, a base de un esfuerzo extremo y de una disciplina severa fue forjando con letras mayúsculas el nombre de leyenda del deporte que hoy en día es.

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El diploma olímpico que ganó Carolina

En el ocaso de su carrera, la gimnasta patrocinada por www.fontanerosmadrid24horas.net ha logrado llegar a la final olímpica y quedarse con un diploma por haber logrado la octava posición. Carolina tiene tan sólo treinta años, pero ya es una edad muy avanzada en el deporte de este nivel, tanto que era la más veterana en la historia de los juegos olímpicos en este deporte de la gimnasia rítmica.

En el año 2004 en Grecia, la cuna de los juegos Olímpicos fue cuando comenzó la aventura de Carolina Rodríguez la cual ha sido muy completa, y en la que ha vivido experiencias de diversa naturaleza. La gimnasta fue animada en todo momento por el equipo de Cerrajeros Malaga, que son fanáticos perdidos de su persona.

En su trayectoria compitió de manera individual, la apartaron de la selección patria, se llegó a retirar, fue homenajeada y luego volvió para clasificarse a otros dos juegos Olímpicos, Londres y Río, en el cual pudo lograr su máximo galardón, el diploma olímpico por la octava posición.

En la sede de Electricistas Madrid lloraron al ver que no pudo lograr una medalla pero también se sienten orgullosos de ella por poder tener el diploma. No llegó a ganar una medalla pues se cayó en su última rotación, sin evitar que su cinta cayera al suelo también, lo cual empañó toda la actuación que llevó a cabo con majestuosidad. Una rusa ganó el oro en su competición, nacionalidad que también se hizo con una plata, mientras que la medalla de bronce fue para una ucraniana.

Sin duda que un día agridulce para ella y para todo el deporte español por cuanto fue un día en el que se demostró que la rítmica española tiene un magnífico nivel pero que no fue suficiente para ganar las medallas, por cuanto las rusas lideran el deporte. Esperemos que en el futuro, en los juegos de Tokio España tenga sangre nueva que pueda hacerse imponer en la rítmica y glorificar este deporte que es una asignatura pendiente de los españoles.

Una plata que sabe a oro

Alcanzaron nuestras chicas de gimnasia rítmica la medalla de plata en los Juego Olímpicos de Río. Una medalla que, sin embargo supo a oro, y de qué manera. Porque las gimnastas tenían mucho en su contra, pero fueron capaces de dar toda una lección de profesionalidad, esfuerzo y sacrificio.

Llegaron a acariciar el oro, pero un magnífico segundo ejercicio de las rusas se lo arrancaba casi de las manos. Sin embargo, las españolas destacaron en cintas, aros y mazas. De hecho, en el primer ejercicio quedaron primeras. Sin embargo, el potente equipo ruso pareció despertar.

El equipo entrenado por Anna Baranova se quedó muy cerca del sueño, pero no hay que olvidar que han tenido que pasar nada menos que 20 años para que las chicas de gimnasia rítmica subieran de nuevo al podio olímpico (en los juegos de Atlanta de 1996 alcanzaron el oro) , toda una gesta que hay que apreciar, y mucho.

Hay que apreciarlo porque el desgaste previo a la competición había sido muy alto. Intensos entrenamientos que las gimnastas fueron capaces de soportar a pesar de sus lesiones. Y llegaron a la final. Una final a la que salieron con espíritu ganador y en la que soportaron la inmensa presión a la que estaban sometidas. Todo ello con Sandra Aguilar, Artemi Gavezou y Lourdes Mohedano lesionadas, y con Alejandra Quereda y Elena López esperando el final de los juegos para pasar por quirófano. De ahí el enorme valor de esa plata olímpica, de ahí que haya que valorarla como si fuera mucho más.

Nadie regaló nada en Río a las españolas, lo trabajaron ellas, superando infinidad de complicaciones y obstáculos que les iban saliendo en el camino, siendo capaces de poner la mente mucho más allá, de plantearse subir al podio a pesar de la tensión y el cansancio. Y, afortunadamente, el esfuerzo ha merecido la pena y la de Río ha sido una plata con sabor a oro.

El equipo de gimnasia rítmica española gana Plata olímpica.

En la ronda individual, la tres veces campeona del mundo y medallista de oro favorita Yana Kudryavtseva fue desplazada por otra gimnasta rusa, Margarita Mamun. En las calificaciones de grupos de hoy en día, España estaba compitiendo para ganar la puntuación más alta. Son especialmente fanáticos de esta disciplina y la siguieron fielmente.

A tan sólo 0,233 puntos del líder, el grupo ruso no estaba en peligro de no conseguir la clasificación para la final de ocho equipos. Además, los resultados de las calificaciones no se transfieren a la competición en la que se determinarán las medallas. Rusia ha ganado el oro olímpico en las competiciones de grupo en los últimos cuatro Juegos Olímpicos. El único título que se perdieron fueron los Juegos de Atlanta en 1996 el cual fue un momento histórico por eso mismo.

El campeón en los Juegos Olímpicos fue el grupo español, que pueden estar buscando una oportunidad para la medalla oro y celebrar el aniversario de 20 años. Este equipo estuvo patrocinado y han cerrado ahora un contrato de sponsor con la empresa para el futuro.

También conmemorando los Juegos de Atlanta fue el equipo de EE.UU. En Río Estados Unidos participó en gimnasia rítmica, cosa que no ocurría desde los Juegos Olímpicos desde 1996 que EE.UU. estaba representada por un grupo de gimnasia rítmica. Por Atlanta, se les otorgó un puesto como el país anfitrión; para Río, se ganaron el terreno por ser el equipo de más alto rango de las Américas en el Campeonato Mundial de 2015.

Después de hacer varios errores en su primera rutina usando las cintas, Kiana Eide, Alisa Kano, Natalie McGiffert, Mónica Rokhman y Kristen Shaldybin cayeron detrás del resto del campo. A pesar de una fuerte segunda rutina utilizando el aparato aros y clubes, no podían compensar el déficit y terminó el 14 de un total de 14.

Después de esto, España compitió duro para obtener la afamada medalla de oro, pero no logró hacerlo y terminó quedando con el honor de vestir la medalla de plata que fue el resultado de una serie de presentaciones sumamente reñidas. Definitivamente fue algo muy placentero de ver.