No hay repercusión en la Gimnasia española

De la manera en que los enormes éxitos de las mujeres en la gimnasia rítmica española se vuelven invisibles en cuanto a la repercusión, nos da una idea del machismo imperante que sigue rigiendo los designios de nuestro país. El quinteto español gana el oro en la general de la Copa del Mundo de Gimnasia Rítmica y no ha pasado nada, porque todos están hablando de cuánto falta para que empiece la Eurocopa de fútbol masculino o de quién será el próximo fichaje que Florentino Pérez realizará para el Real Madrid.

El menosprecio a las deportistas españolas es enorme, por mucho que a los medios se les llene la boca hablando de igualdad, presumiendo justamente de la carestía. El ciudadano medio español ni siquiera tiene la oportunidad de enterarse de que en Guadalajara se está celebrando una competición internacional de referencia para el deporte femenino y para la gimnasia rítmica.

Así, los noticiarios ignoran el éxito de las deportistas españolas, que se han alzado con el Oro. Los múltiples triunfos y éxitos de las gimnastas de nuestro país no han conseguido revertir la situación, cambiar al menos un escenario que se antoja a merced del deporte masculino.

Una de las cinco medallistas de oro españolas en Guadalajara, Alejandra Quereda, también obtuvo el oro hace dos años en el campeonato del mundo, bordando el ejercicio en mazas. En aquella ocasión, Quereda dijo: “Es muy triste que seamos campeonas del mundo y no se vea por televisión”. Honra a todas ellas, por su esfuerzo y por sus éxitos. Y honra a todas las gimnastas españolas que estuvieron antes, con triunfos tan rotundos como aquel de Atlanta 96 a cargo de “Las Niñas de Oro”.

La gimnasia rítmica es vilipendiada y menospreciada en España. Pero también lo es el deporte femenino en general. Si no, ¿alguien puede justificar por qué no había ninguna autoridad del país en la Final de Roland Garros femenina, donde Garbiñe Muguruza se alzó con el triunfo? Hagan memoria y visualicen los palcos cuando no son mujeres las protagonistas; reyes, presidentes, políticos… viendo a Nadal, a las selecciones masculinas de fútbol y básquet, etcétera. Pero parece ser que las deportistas españolas no tienen quien las represente.